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IGLESIA PARROQUIAL DE SAN ANDRÉS
En Zarza la Mayor, la iglesia parroquial de San
Andrés, es el principal templo de culto. La historia de esta iglesia es
prácticamente la historia del pueblo en sí.
La primera iglesia que había era una ermita de proporciones mínimas,
entonces se movieron piezas y se solicito una nueva iglesia al Obispado de
Coria, que aceptaron a mitad del siglo XVI, aunque en realidad las
obras se comenzaron por estas fechas pero se acabaron mucho más tarde por
falta de economía y los cambios que se produjeron de Maestro Mayor de la
Orden de Alcántara y del Obispado. El conjunto en general son elementos
del gótico, como las bóvedas de crucería y la grandiosidad vertical con
características renacentistas, con la bóveda de cañón, arcos de medio
punto. También tuvo detalles estilísticos como nervios finos complicados
dibujos de bóvedas, corbados curvos y decoración del entablamento
superior, compuesto por un friso donde se alternaban cruces y arquillos y
salientes cornisas con dentellones, acompañadas por varias gárgolas a modo
de desagües de aguas.
Los enterramientos en la iglesia principal eran tradición antigua. El
valor de los entierros lo marcaban los arcos de la bóveda respecto a su
cercanía del Altar Mayor. El
pie del Altar estaba reservado al párroco, y al Comendador pertenecía el
enterramiento bajó el mismo Altar.
Aprovechando que estaba situada en el centro de la población, era lugar de
encuentro de los vecinos, también se celebraba el mercado semanal de los
domingos y en algunas ocasiones sirvió de púlpito para jueces y
visitadores en dictaminar sentencias.
En la entrada del nuevo siglo La Guerra de la Independencia de Portugal
(1.640-1.668), ocurrió algunos desastres como en 1.644 una gran explosión derribo la torre campanario de la iglesia parroquial. No se sabe a cierta
exacta si se volvió a construir porque en la iglesia actual carece de
dicha torre. Después en 1.665 terminaron de destruir la magnífica
parroquia del siglo XVI, a continuación sino fue bastante su destrucción
también la saquearon. Con todo esto los zarceños abandonaron la aldea
durante tres años, en 1.668 volvieron a reconstruir el pueblo y quisieron
reconstruir también la antigua iglesia pero para las obras no había
suficiente dinero y en 1.671 con ayuda de la reina regente Dª María Ana de
Austria y La Encomienda que realizaron peticiones al Real Consejo de las
Ordenes, empezaron dichas obras.
La fachada principal de la iglesia parroquial de San Andrés pertenece al
estilo herreriano, describiendo la fachada un poco es muy semejante a un
retablo, intercalando pilastras laterales con sendos pares de medias
columnas toscazas limita el primer piso, que es adornado con una hornacina
donde aparece la efigie en piedra de San Andrés, patrón de esta iglesia, su remate lo compone una banda de triglifos y metopas. En el segundo
cuerpo, las columnas dejan paso a nuevas pilastras cuadradas, que confinan
un vano rematado en frontón recto, la cornisa se cierra con una barandilla
de granito decorada con pirámides vignolescas. La iglesia parroquial de San Andrés se constituye con una espaciosa nave
de tres tramos sustentada por dieciséis columnas empotradas en los muros,
que por fuera están reforzadas por varios contrafuertes, la bóveda se
construyó enlazada sus nervios formando crucería estrellada labrada.
Aprovechando los brazos del crucero existen dos capillas con cubierta de
medio cañón acompañada de unos finos arcos fajones. También tiene
dos capillas laterales, existe una sacristía en el costado de la Epístola
con el mismo abovedamiento que las anteriores, y otra capilla en la
misma zona, cerrada con crucería cuatripartita. La
cabecera o presbiterio tiene figura ochavada con arco triunfal de medio
punto y bóveda estrellada. Al pie de la nave esta el coro, con cubierta de
crucería estrellada y su frente hacia al Altar en arco carpanel. A la
derecha de la puerta principal está la caja de bautismos. En dos huecos de
la torre se instalaron las campanas y se edifico un cajón donde se coloco
el reloj.
El interior es muy grande y además por falta de retablos en sus paredes
realza el espacio semivacío. De los ornamentos poco queda, tanto de
guerras y en sustracciones, arrasaron con la mayoría de cuadros, imágenes
y orfebrería.
Las
imágenes que todavía se conservan son esculturas procedentes del siglo
XVIII a excepción de un valioso Cristo Yaciente articulado construido en
madera policromada, y una figura de San Andrés ambas situadas en el
presbiterio. Tenemos que lamentar la desaparición del Retablo Mayor que
cubría la pared del presbiterio y que según dicen era hermoso tabernáculo
dorado de gran tamaño con escaleras ambos lados para acceder a él.
Finalmente refiriéndome al valor arquitectónico y cultural la iglesia
parroquial de San Andrés, fue declarada monumento histórico con fecha del
5 de Agosto de 1.982.
ERMITA DE
NUESTRA SEÑORA DE SEQUEROS
Es conocida por servir de sede a la patrona de
Zarza la Mayor, su historia en una leyenda de milagros y de apariciones de
la Virgen.

Antiguamente
el santuario de Sequeros estaba en la dehesa de Benavente, concretamente
en un cuarto llamado Santa María la vieja, en la actualidad queda muy
lejano de la aldea de Zarza. A principios del siglo XVI, reconstruyeron el
santuario a pocos kilómetros de la población.
La ermita consta que al presbiterio original se le unió una
nave que, según esta inscrita en una de las puertas interiores, se
levantó en el año 1633.
Su nave se divide en tres tramos separados por soberbios arcos apuntados
que descansan sobre pilastras. La Capilla Mayor es de forma cuadrada,
siendo el arco que sirve de recibidor de estilo triunfal, la bóveda
general hace caída a dos aguas, pero de fabricación moderna. El
presbiterio se cubre con sencillas crucería.
La puerta principal se abre a los pies de un arco de
medio punto, donde se eleva la espadaña a base de sillería. En la
actualidad se ha construido un salón para diversos usos relacionados con
la ermita. Los adornos del templo son muy pocos solamente un magnífico
retablo que cubre todo el presbiterio, el retablo consta de un cuerpo con
estípites y columnas con cabezas de angelitos y abundante rocalla, el
remate es semiesférico, con una corona de ángeles y tallos vegetales.
Acompaña al conjunto unas pinturas al fresco, que aprovechan los blancos
entre nervios de la bóveda. Esta en una hornacina central esta la imagen
de Nuestra Señora de Sequeros tallada en madera policromada que sostiene
en brazos al Niño Jesús, restaurada en el siglo XVIII.
Junto al templo hay una explanada que domina todo el pueblo de
Zarza, en ese espacio se celebra todos los años, el martes después del
domingo de Resurrección, una fantástica romería muy conocida en los
pueblos de alrededor.
ERMITA DE SAN JUAN
Muy cerca de dicha
parroquia tenemos una capilla llamada Ermita de San Juan fundada
por unos miembros de la familia De Sande conocida en el término de Zarza
la Mayor. Esta capilla se construyo en honor del apóstol San Juan.
Esta ermita se hizo
de manera que la capilla se uniera con la mansión de la familia De Sande
mediante un elevado pasadizo, que hace a su vez de arco. Su magnífica
fachada muy deco rativa va acta del arte barroco. Su fachada como en
semejanza de la parroquia de San Andrés alberga en un hueco encima de la
puerta una talla en piedra de San Juan. Describiendo su estructura tenemos
principalmente la puerta con un arco de medio punto, que a ambos lados
con casetones rehundidos y pilastras adorna principalmente su grandiosa
fachada.
En su segundo tramo en el medio, encima
de la puerta siguiendo la misma línea como hemos citado antes su
hornacina central alberga a la talla de San Juan, a cada lado de esta
estatua destacan dos ojos de buey. La división entre los cuerpos se
identifica con una cornisa corrida y varias
molduras sencillas de
triglifos y metopas. La terminación de todo esto se hace con un frontón
partido, en cuyo intermedio se levanta una espadaña decorada con volutas.
En su interior su planta es una cruz que es una nave
principal que se divide a su vez en tres tramos asumidos por igual número
de arcos de medio punto. La línea transversal del crucero y brazos
laterales cubre con techumbre de dos aguas, entramado soportado por bóveda
de cañón en los segundos y cúpula sobre pechinas en el primero. Dando luz
natural al edificio destaca su sencilla linterna junto a dos lunetos
instalados en las capillas. El presbiterio con una entrada de arco
triunfal de medio punto en forma rectangular con dos pequeñas capillas a
sus lados. En la izquierda de la nave se encuentra una escalera estrecha
de dos tramos, que conduce al coro sostenido por un arco escarzado
rebajado. Desde el coro se podía acceder a la casa aneja por el pasadizo
citado anteriormente, ahora esas puertas están tapiadas.
No se sabe exactamente cuando se construyo dicha ermita,
por su similidad con la parroquia de San Andrés se supone que se levanto
por ese año entre 1671 y 1681.
En referencia a su mobiliario solo se puede decir que hay
dos retablos traídos de la parroquia cuando se hizo reformas en la misma.
Las imágenes que destaca en la de San Juan Bautista, en madera y muy
repintada, después quizás la más interesante, están las de San Isidro
Labrador y Nuestra Señora de la Asunción.
Se aprobó el 9 de Agosto de 1982 como monumento histórico
artístico, de manera que paso a completar la tercia de edificio avalado
ese título que existe en Zarza la Mayor.
ERMITA DE
NUESTRA SEÑORA DEL CASTILLO
En este
municipio se encuentra una capilla que se confunde con el resto de
viviendas. Es la conocida Ermita del Castillo.
Es uno de los
templos más antiguos de la localidad en algunos documentos su edad oscila
alrededor de finales del siglo XIV y principios del XV. Aunque en la
capilla hay restos evidentes de los siglos XVI alXVIII.
En la nave
pertenece a la citada etapa por el arco de acceso citado y el instalado en
su interior, y la nave se divide en dos tramos. El presbiterio encuadrado
pertenece al último cuarto del 1600 a principios del siglo XVIII.
La
Ermita del
Castillo se reconstruyo por la recogida de donativos y limosnas, después
de los sucesos bélicos ocurridos en esta localidad se conservan casi toda
su planta en excepción del pórtico columnado que pertenecía a la entrada
principal. Del desaparecido porche restan las basas de las columnas
antedichas, en la puerta se encuentra la típica espadaña de un solo
cuerpo, rematada en ladrillo y en vano de medio punto donde esta colocada
la campana.
En el interior
del templo apenas resalta elementos decorativos, privando solamente la
elegante línea del arco central sosteniendo la bóveda, cerrada con
fabricación moderna hecha de madera. El tejado vierte dos aguas y el de
presbiterio las hace a cuatro bandas. En sus tiempos tuvo un enlosado de
granito que hacía a veces de sepulturas y las reformas realizadas han
acabado con las pesadas piedras.
Hay varias
tallas de santos fechadas en el siglo XVIII, entre la que se encuentra San
Francisco (con brazos abiertos, descalzo y en madera bastante repintada),
también se encuentra la llamada Niño Jesús de la Bola y otra de igual
adoración pero de menor tamaño las dos tienen una fisonomía arcaica y con
hechuras populares. También esta la figura representativa de San Antonio
de Padua, patrón que cede a su nombre a la ermita, aunque no se el más
conocido. Aunque la figura religiosa más querida por los zarceños es de
Nuestra Señora del Castillo es muy antigua, no hay fecha de su origen.
La talla de
dicha Virgen sólo la compone la cabeza y articulaciones superiores, en su
mejor día que es el domingo de Resurrección luce sus galas, al lado de el
Resucitado en una alegre procesión. Se juntan entre las dos ermitas
conocidas como la Plazuela donde se encuentra Madre e Hijo desata alegrías
y sollozos de los que aplauden y piropean a los santos en las tres
reverencias del festejo. Los escopeteros disparan tiros de fogueo al aire
en conjunto con el baile de los santos y la procesión.
ERMITA DE SAN BARTOLOMÉ
Se sitúa en un rincón de la población, es una
pequeña capilla con el nombre del santo cuyo culto le fue ofrendada. Se
construyó a base de mampostería, aunque también se utilizo sillares de
granito sobre todo en las esquinas y vanos de las puertas. Su planta es
una única nave rectangular con una capilla mayor cuadrada de dimensiones
más reducidas que el resto.
Lo que más llama la atención es el sólido contrafuerte que asegura por el
exterior el muro. En el lado del Evangelio se abre una pequeña capilla
semicircular que tiene una cúpula hemisférica echa de ladrillo que se
eleva sobre pechinas. La cubierta principal vierte a dos aguas, las
bóvedas del oratorio y cabecera que lo hacen siguiendo la forma de sus
bases. El interior de la nave se divide en dos tramos separados por sendos
arcos de medio punto apoyados en pilastras. La ermita tiene dos puertas de
entrada, aunque solo se utiliza una, la Epístola. La puerta es muy grande
en diferencia con la ermita en sí, es un portado realizado con arco de
medio punto donde destaca en sentido ornamental las molduras de su
imposta. La otra puerta en nuestros días esta tapiada, ambas puertas están
acompañadas por varias ménsulas salientes del muro, demostrando la
existencia pretérita de porches abovedados en cada una de sus entradas.
En
la parte poniente de la ermita sobre el segundo portado esta situada una espaldaña que se hizo de sillería y la compone un cuerpo recto rematado en
frontón con vano de medio punto.
La Ermita de San Bartolomé se trata de un obra popular, pero no se
encuentra las fechas concretas de su construcción, y a su vez no
guarda ninguna similitud con las demás ermitas del pueblo.
Por el segundo arco gótico de la entrada se cree que la fecha es del siglo
XV, es por su antigüedad y por el empeño de sus gentes que levantaron esta
ermita en honor al santo defensor de los campos: el apóstol "Armenias" San
Bartolomé.
A veces a sustituido las actividades del templo principal de culto, al ser
este destruido, esto consta en algunos documentos hallados.
La capilla de San Bartolomé, su funciones son como templo religioso de
segunda categoría. Con las sucesivas guerras, se tuvo que realizar algunas
reformas en el siglo XVIII correspondiendo a un estilo barroco. En su
interior, aunque es pobre en bienes, destaca un retablo barroco que cubre
el Altar Mayor, es de una sola pieza con bellas columnas salomónicas que
limitan una hornacina central con arco de medio punto donde esta la imagen
del santo patrón. El remate del retablo tiene elementos deco rativos, una
palma de martirio y cuchillo (pintados). La talla es del año 1.720 y las
esculturas, retablos e imágenes del siglo XVIII. La figura de San
Bartolomé hecha en madera policromada, también hay dos represtaciones de
la Virgen: la del Carmen y de la Dolorosa. El tesoro más preciado de los
zarceños es la imagen de Nazareno, que es de madera policromada, pero su
verdadera historia no es de la imagen que existe ahora sino se remonta a
que el antiguo Nazareno era un Cristo crucificado, pero se le amputo las
piernas por la cintura y se le puso una jaula de madera para apoyarlo, la
escultura se conserva el cuerpo, brazos y cabeza que se le modificaron los
brazos para que sujetara la cruz esa investigación la realizo José Antonio
Ramos Rubio.
El Nazareno es del primer cuarto de siglo XVII con su mirada suplicante,
ojos muy abieros con gotas de sangre reflejando su cruel suplicio.
Para terminar la ermita que se encuentra en buen estado, esta situada en
la Plaza del Altozano. Desde 1.990 en la festividad de Semana Santa,
se hace el Viernes Santo un arco floral que cubre el Altar Mayor, se
conoce como El Huerto, que representa el momento en que Jesús oraba
previamente a ser prendido en un olivar, esta costumbre se a remontado de
tradiciones antiguas, y colaboran todos los zarceños y siendo en nuestros
días un elemento indispensable de esta semana.
LA FUENTE "LA CONCEJA"
Cuando los vecinos empezaron a construir La Zarza, donde actualmente se
encuentra, porque las gentes empezaron a abandonar los castillos de
alrededor, construyeron una señorial Fuente del Concejo, que con el paso
de los años cambio el nombre original y su género cambio a femenino "La Conceja".
Es la visión de un conjunto de piedras que rodean a un enorme pozo formado
por un amplio brocal a base e sillares de granito.
Con el paso del tiempo llego a ser un vertedero de basuras, pero en el año
1.982 las autoridades locales limpiaron y realizaron reformas,
acondicionando el entorno natural y la restauración de la fuente.
En el año 1.987 contando con la Junta de Extremadura. ratificó el Consejo
de Gobierno con la Fuente "La Conceja" con fuente de bien interés cultural
y en 1.996 aunque la fuente La Concejo sus paredes y antepecho es de
cantería labrada a escoba y la cubierta de bóveda de arista ya restaurada
con bóvedas de ladrillo. De esta forma luce nuevamente su elegante y
artístico porte que los zarceños están muy orgullosos de ella, y los
turistas la miran con gran interés.
CASTILLO DEL MADROÑAL
Aunque no se encuentran restos de la Peña de Frey Domingo, pero dado su
emplazamiento y según algunos documentos el lugar fue muy poco urbanizado,
siendo los materiales encontrados encontrados en su entorno para construir
dicho castillo. Nunca fue realmente un castillo sino una atalaya acoplada
al terreno.
Estaba instalado en los macizos de roca que coronan la Sierra de la
Garrapata, a la izquierda de la carretera que une Zarza con Moraleja,
señala el enlace entre la Portilla de la Montaña y el Portillo de Gerrón,
(ambos se confunden con el Canchal de la Dueña).
La Peña de Frey Domingo es también conocido como el Castillo del Madroñal
y esta muy próximo a el manantial de "El Ventorro".
CASTILLO BENAVENTE
Se halla concretamente en el punto kilométrico 22, en la carretera que une
Zarza y Moraleja. En los tiempos árabes compartió titularidad con el
Castillo de Bernardo, que fueron las dos atalayas que defendieron el
territorio. Fue conquistado y hubo un sinfín de revueltas todo ocurrió en
la segunda mitad del siglo XIII, en aquella época tomo más importancia que
la aldea y el Castillo de Peñafiel.
A lo largo del siglo XIV, los vecinos se trasladaron a la Zarza y el
castillo inicio su derrumbe y de aquellas ruinas se aprecia solamente su
perímetro de veintitrés metros de planta central, situado en un cerro, su
construcción de pizarra unida con cal y barro, sus muros recios superior a
dos metros, añadiendo adosadas a cada esquina del recinto unas torres de
forma poligonal de tres metros de radio y en la entrada principal un muro
protector.
CASTILLOS DE LAS MORERAS
Este castillo exactamente no se conoce su situación se cree que estaba
dominando la llamada Vega de las Moreras, en dirección opuesta se
encuentra la fuente "Los Cañitos". Según alguna documentación sus ruinas
se remiten a la Edad de Hierro. Esta muy próximo a la carretera que une
Zarza con Fontesanta (Portugal), desde la carretera se ve el montón de
rocas en lo alto.
Se diseño para atalaya vigilante a los portugueses por su proximidad a
Portugal, su emplazamiento fue usado como fines urbanos y defensivos. Se
supone que Castillo Bernardo (conocido como Castillo de las Moreras) es
uno de los puntos más importantes habitados en la zona en sus tiempos.
Sus ruinas tienen forma de circulo, situado en un cerro que le sirve de
pedestal, unos metros más abajo de sus muros, al crecer la población se
crea un poblado al pie de la ladera con el nombre de "Peñas Rubias",
aunque los zarceños la conocen como Las Moreras.
LA FORTALEZA DE PEÑAFIEL
Peñafiel sus piedras están aposentadas en una enorme peña que le sirve de
pedestal, de balcón natural que mira al vació del desfiladero.
Para acceder a él, tenías que caminar por callejuelas y empinadas laderas,
saltando paredes de cercados vecinos. Su solar es un viejo asentamiento
humano, antiguamente se decía que en sus alrededores se encontraban cuevas
con restos de gran interés, pero hasta nue stra época
no han conseguido penetrar en sus escondijos.
Sus orígenes, por suposiciones, se sitúan en la época de dominio musulmán
de la península; sus primeros constructores sus obras fechan del siglo IX.
Peñafiel, antiguamente lo llamaban Castillo de Racha Rachel (hace alusión
a la roca, al ser un elemento básico de su construcción).
Su edificación es similar a los demás castillos y fortalezas de los
alrededores, de una simple torre, que servía de atalaya y defender el paso
de la rivera Erjas.
Desde un principio no fue muy importante, albergaba una guarnición de
soldados y junto a ellos unas pocas personas campesinas que trabajaban los
campos más cercanos a la torre.
A partir del siglo XI, Racha Rachel empezó a tomar fuerza e importancia, a
causa de dedicarse mucha gente al mundo de la milicia.
A partir del año 1.166 que pertenecía a los árabes tomó mucha más
importancia porque se organizó una cadena de castillos que controlaban la
frontera entre el reino árabe y el cristiano que fue considerado puesto de
vanguardia. En 1.212 lo conquistó Alfonso IX quien le otorgó el nombre de
Peñafiel.
En el siglo XIII lo nombraron cabeza de la Encomienda.
Hasta el año 1.410 el Castillo Peñafiel era un lugar muy poblado pero en
ese año tanto el poblado del Castillo Peñafiel como los poblados de los
castillos de alrededor empezó a disminuir la población y trasladarse a la
Villa La Zarza, que fue el inicio de los abandonos de los castillos q ue se
convirtieron en el siglo XV el auge de su perdición.
Ya en el año 1.640 y con motivo de la Guerra de la Independencia de
Portugal, el castillo quedo en ruina aunque su aspecto de porte altivo
nunca lo perderá. Ya en esta época de vez en cuando hay personas que se
acercan al recinto para ver entre los escombros viejas historias como la
leyenda del tesoro de oro escondido entre sus ruinas, arcaicos y ricos
tesoros de tiempo de los moros, cuevas y pasadizos nunca hallados. Dando
todo esto a demostrar gran interés por sus leyendas y misterios de nuestro
Castillo Racha Rachel moro, Peñafiel cristiano.
Voy a describir un poco como era el Castillo Peñafiel, existe una
barbacana o muralla con almenas de mampostería y cal, previa y unida por
una calzada de piedra a la puerta principal del recinto interior. La
puerta exterior de arco de medio punto, flanqueada por dos medios cubos
redondos, que sirven de garita, es una entrada bellísima.
Hoy no queda nada de la muralla que miraba al vecino Portugal, ésta
digamos que se ha sustituido por un precipicio que separa tierras
españolas con el Eljas al fondo, de las de Portugal.
Otras dependencias que existieron en el recinto fueron la cocina,
caballerizas, atahona,
bodega, aljibe, casa de amasar, y otra parte del recinto estaba dedicado a
huerto y a tierra de labor.
Pero lo realmente espectacular de la fortaleza es la torre del homenaje.
De tres niveles de altura: el piso inferior se accede por una puerta de
arco apuntado, dividiéndose el espacio en dos estanterías: una atahona y
una cárcel o calabozo, que seguramente se accedía por una oquedad desde el
primer piso.
El primer piso alto su entrada está desde el exterior por una puerta
opuesta a la anterior y que se accede a él por unas escaleras de cantería,
que ya no existen.
Al segundo piso alto se llegaba a través de unas escaleras de cantería,
construidas con las reformas del siglo XVI, el techo
que separaba el primer piso del segundo era de madera.
Lo más destacado de elementos arquitectónicos de la torre del homenaje
son: la ventana gótica vigeminada, del segundo piso, con sendos arcos
trilobulados y un pequeño óculo entre ellos, la bóveda del gótico de
crucería, con nervios y elementos de sillería granítica. Entre los nervios
existe una clave común que inscribe un escudo nobiliario.
La torre termina en terraza, por donde se accede a ella con una escalera
de mano, hasta una escalera empotrada en el muro muy estrecha. La torre
estaba decorada por dos matacanes aunque con la falta de algunos
elementos. La torre gótica fecha de mediados o segunda mitad del siglo XIV.
Y para acabar con estos comentarios solo queda decir que el Castillo
roquero de Peñafiel es uno de los mejores conservados de toda la provincia
cacereña, la ventaja que tiene es que sus ruinas están intactas porque las
piedras y elementos están todavía en ese lugar apartado de poblaciones
cercanas, aunque algunas de sus piedras caídas al Eljas se las ha tragado
sus aguas. Hoy es una reserva biológica.
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